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Capitulo II: Marco Teórico

La vida de Daniel Goleman comienza  el 7 de marzo de 1947 en Stockton California, en la ola de los “baby boomers”, es decir en la época de la posguerra, por lo que debió ser concebido a la vuelta de la Segunda Guerra Mundial y según entrevistas hechas a Goleman dice haber sido concebido el seis de junio de 1945 en Europa. Hijo de padres catedráticos de universidad, su padre enseñando literatura en lo que hoy es San Joaquín Delta College, el cual tiene una biblioteca que lleva su nombre, mientras que su madre enseñaba en el departamento de Sociología de lo que hoy es la Universidad del Pacífico.

Al ingresar a la secundaria se convirtió en presidente de su escuela recibiendo tiempo después una beca para el Liderazgo de la Fundación Alfred P. Sloan Scholar para asistir al Amherst College, aprovechando el entonces un nuevo programa de Amherst Académico Independiente, un lugar que él dice nunca haber visto en la lejana Nueva Inglaterra.

Posteriormente se traslada a la Universidad de Berkeley en California para su primer año y parte del último año, contando y conviviendo con varios profesores notables, incluyendo un seminario de posgrado con Erving Goffman, un brillante sociólogo en los rituales de la interacción social. Volviendo a Amherst para graduarse con distinción de Magna Cum Laude,  en donde escribió un artículo titulado honores en la salud mental en la perspectiva histórica, antropológica y social.

La fundación Ford fue generosa dándole una beca para Harvard, llamada Ford Fellow ahí decide inscribirse al programa de psicología clínica, en lo que entonces era el departamento de Relaciones Sociales el cual incluía antropología, sociología y psicología, debido a que se sintió atraído con la idea de estudiar la mente humana desde una perspectiva interdisciplinaria, esto de acuerdo a varias entrevistas que se le han realizado y que se encuentran publicadas en internet (Cfr. Blog Oficial Goleman, 2004, p 2). 

En tales entrevistas Goleman también menciona como su principal mentor a David C. McClelland, quien ha sido conocido por su teoría de la unidad. Justo en el momento en que se hallaba colaborando con McClelland es que él presencia, como su mentor se hallaba desarrollando y defendiendo los métodos de evaluación de inventarios, sin pensar que esto se convertiría más adelante en el cuerpo de su carrera.

En seguida con la ayuda de McClelland y una beca de Harvard se le presenta la oportunidad de realizar un viaje pre-doctoral para estudiar en la India, donde él  comenta haber enfocado su atención en los sistemas antiguos de la psicología y las prácticas que acompañan la meditación de las religiones de Asia (Cfr. Blog Oficial Goleman, 2004, p 2).

En palabras propias de Goleman en una entrevista indica Yo había sido un meditador desde mi primer año en Berkeley, y me sentí intrigado por las teorías de la búsqueda de la mente y su desarrollo que todavía se encuentran en uso activo después de dos mil años o más y que nunca se habían mencionado en ningún curso de psicología que he tomado” (Blog Oficial Goleman, 2004, p 2). Por esto debemos suponer que la motivación de la investigación doctoral que realizó sobre la meditación como una intervención en la excitación del estrés al regresar a Harvard surge en este viaje. Recibiendo al final de esta universidad una maestría y un doctorado en desarrollo clínico de la psicología y de la personalidad. Luego recibió otra beca post-doctoral del Social Science Research Council para regresar a Asia para que así pidiera continuar con sus estudios sobre las psicologías antiguas, por ello pudo pasar más tiempo haciendo investigaciones en la India y Sri Lanka, una república democrática socialista de Asia.Escribiendo a continuación lo que se convirtió en su primer libro, llamado ahora La mente meditativa, en el que plasmó resumidamente toda su investigación sobre la meditación.

Al fin terminado su libro regresa a la universidad de Harvard como profesor visitante en la década de 1970, impartiendo la enseñanza de un curso acerca de la psicología de la conciencia, aparentemente considerado en ese entonces un tema de gran interés, puesto que el número de inscritos obligó a la institución a cambiar la pequeña habitación asignada de madera a una de las salas de conferencia más grande del campus.

Con el tiempo Goleman afirma (Cfr. Blog Oficial Goleman, 2004, p 2) que gracias a la recomendación de McClelland le ofrecieron un trabajo en Psicología Hoy, una revista sin mucho peso de esa época, sin embargo en seguida una importante revista, dirigida por el editor George T. Harris hizo temblar de manera imprevista su carrera cuando en realidad él había creído que sería profesor universitarios al igual que lo habían sido sus padres, pues escribir era una opción diferente en la que se podía desenvolver pero no se había puesto a pensar detenidamente, ya presentándose la ocasión acepto sintiéndose fascinado con la idea, convirtiéndose el periodismo en la guía que marco el rumbo del resto de su carrera.
Ya en 1984 es reclutado por el New York Times para estar a cargo de la psicología y otros campos relacionados, redactando así artículos relacionadas con la psicología, con las funciones del cerebro y las ciencias del comportamiento, por los cuales comienza darse a conocer, durante los doce años que fue parte de del equipo de escritores de este periódico; este trabajo le mereció  ser nominado en dos ocasiones  para obtener el premio Pulitzer (Ver anexo A). En esta experiencia Goleman resalta (Cfr. Blog Oficial Goleman, 2004, p 2) haber tenido un buen aprendizaje al igual que una buena experiencia sobre periodismo científico de los editores y colegas con los que laboró, puesto que se destacaban en escritos de ciencia y conllevaban un agradable ambiente, siendo este accesible notoriamente.Pese a todo esto no se encontraba tan a gusto como él quisiera ya que sentía deseos de escribir acerca de las ideas con un mayor impacto que el que tenía permitido, alejando su visión, en direcciones que no todo el tiempo iban de acuerdo con lo que el Times veía como noticias.


Es entonces que descubre que podía emprender una nueva investigación acerca de las emociones y el cerebro, debido a los pequeños pedazos y piezas que se habían proporcionado en los últimos años para esa época. Así con todo esto se inspira e inicia su libro titulado Inteligencia emocional, reflejando ser un éxito.

Inmediatamente recibe demasiadas invitaciones para dar conferencias, por lo que participa activamente impartiendo seminarios y conferencias para gente de negocios, grupos profesionales y universitarios, dándose cuenta de lo mucho que le gusta enseñarles a los jóvenes, viéndose reducido su tiempo para escribir en el Times así que finalmente deja su participación.

Al ver reducido su tiempo debido a que mientras el tiempo transcurría cada vez se enfocaba mas a escribir su libro llamado “Inteligencia emocional” en el que Goleman afirma que el trabajo en las emociones humanas, tales como la timidez, la autodisciplina, la persistencia y la empatía, poseen una relevancia mayor que el índice de inteligencia.
Señala que en nuestras vidas no hacemos caso de la importancia del desarrollo de la inteligencia emocional en nuestro propio detrimento; además afirma que a los niños se les puede y debe enseñador estas capacidades. Su libro es editado y dado a conocer en , manteniéndose durante un año y medio en la lista de los libros más vendidos, traducido a cerca de treinta idiomas, vendiendo aproximadamente más de cinco millones de ejemplares, siendo nominado al best seller mundial. En 1990 realiza una ronda sobre el tema de la salud y las emociones, haciendo un libro sobre esto que llevaba por nombre “Las emociones saludables editado”. 

Con el tiempo se platea una idea en la mente que consistía en que  las escuelas debían enseñar alfabetización emocional junto con una regularización de las materias académicas, así que promueve esta idea con un grupo que incluye Eileen Growald y Tim Shriver. Ya en 1993 se vuelve co-fundador del Collaborative for Social and Emotional Learning (Programa de Colaboración para el Aprendizaje Social y Emocional)  que se encontraba a cargo Roger Weissberg, ubicándose en el Centro de Estudios Infantiles de la Universidad  de Yale, teniendo este como objetivo primordial de ayudar a las escuelas para que introdujeran cursos de conocimiento emocional. Gracias a estos aportes, es que millares de escuelas alrededor del mundo fueron comenzando a poner tales programas en ejecución.
Luego se reubica en la Universidad de Illinois en Chicago con Roger donde continuo con su labor, asumiendo como misión el ayudar a las escuelas a introducir cursos de la educación emocional, para así poder adquirir la experiencia de liderar con sensibilidad y eficacia en una edad temprana.

Ante este suceso Goleman se atreve a decir que “La colaboración ha catalizado el movimiento SEL, para que los programas en estas habilidades para la vida son ahora comunes en miles de escuelas de todo el mundo”  (Blog Oficial Goleman, 2004, p 2) esto quiere decir que los conocimientos sobre la inteligencia emocional fueron introducidos en las escuelas teniendo un impacto importante, puesto que investigaciones realizadas con posterioridad arrojaron resultados que afirmaban que la reducción de riesgos sobre conductas en los adolescentes como la violencia, el abuso de sustancias y los embarazos no deseados, al mismo tiempo que los niños adoptaron un mejor comportamiento y mostraron más positivismo sobre el aprendizaje, en consecuencia el desempeño aumentó   en promedio de 12% a 15%. 

Es ya en 1995 cuando al fin termina y pública  su libro Inteligencia emocional en el cuál  habla todo acerca de lo que es la inteligencia emocional definiéndola como una capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. Goleman comenta en su libro que la inteligencia emocional se organiza en cinco capacidades, que es la de conocer las emociones y sentimientos propios, manejarlos, reconocerlos, crear la propia motivación, y gestionar las relaciones.

Es en este momento que se vuelve una persona reconocida y admirada por transmitir sus conocimientos, reunir el de muchos otros autores y plasmarlos en su libro en un lenguaje sencillo y entendible para cualquier público, pues el tema ya se había mencionado en fechas anteriores sin embargo no lo dieron a conocer en un lenguaje común.     
El reconocimiento que las instituciones, las personas que compraron su libro así como los personajes con los que trabajó Goleman durante esta etapa de su vida hicieron evidente su éxito ya que se debió al gran interés con el que él expuso el tema a pesar de que era retomado de otros autores, pero no con el nombre que él le asigna en su libro. 

Asombrosamente más tarde debido a la famosa difusión de su libro sobre la inteligencia emocional que llamo la atención de la comunidad empresarial impulsando a Goleman a escribir “Trabajar con Inteligencia Emocional” logrando su publicación en 1998, aquí es cuando vuelve a retomar investigaciones generadas por McClelland, que en ese entonces se convirtieron en algo común en la mayoría de las organizaciones. Esto le permitió realizar encuestas sobre estudios de las competencias ya hechos en varias empresas por destacados intérpretes de forma independiente en una amplia gama de organizaciones como ejemplo podemos mencionar la ejecutada en PepsiCo para el Gobierno Federal de los Estados Unidos. Este trabajo llevo a Goleman a escribir un artículo en la revista Harvard Business Review titulado “¿Que hacer a un líder?”, convirtiéndose en la reimpresión más solicitada por el tema que planteaba, pues era considerado un indicador del entusiasmo entre los del mundo de la organización.

Mientras Goleman se sumergía en la investigación del desempeño del trabajo más se acercaba a la a conclusión de que con demasiada frecuencia la calidad de los datos en los que las decisiones de la gente de negocios en la gente que laboraba para ellos no eran tomadas de una amanera adecuada. Es en ese período que se convierte en el cofundador del Consorcio de Investigación sobre Inteligencia Emocional en las Organizaciones, dirigiéndolo en junto con Cary Cherniss del Programa de Posgrado en Psicología Aplicada y profesional de Rutgers.

El consorcio de acuerdo con Goleman  “tenía como misión catalizar investigación sobre la contribución de la inteligencia emocional a la eficacia del lugar de trabajo” (Blog Oficial Goleman, 2004, p 2) entendiendo que como objetivo principal el consorcio pretendía ayudar a aumentar la productividad de los trabajadores incrementando su eficiencia en los diferentes puestos dentro de las empresas, todo esto claro a través de los conocimientos sobre la inteligencia emocional.

Es en este momento es cuando descubre en con Richard Boyatzis, quien había sido compañero de estudios de posgrado de McClelland y actualmente en la escuela de negocios de la Case Western, el papel que jugaba la inteligencia emocional en el liderazgo sobre todo porque favorecía a la confidencialidad. Inicia a escribir un nuevo libro titulado “Primal Leadership: Aprender a plomo con problemas emocionales Inteligencia”, donde relaciona el liderazgo con la inteligencia emocional.

Al transcurrir el tiempo sigue escribiendo en una casa en las colinas de Massachusetts donde vivía con su esposa Tara y sus dos hijos de un matrimonio anterior. En varias entrevistas Goleman confirma una buena relación con su esposa y comenta que en su tiempo libre suele asistir a retiros de meditación o viajar a lugares que sean tanto del agrado de su esposa como de él para alimentar sus vida, en estos viajes es muy común que los nietos acompañen pues para Goleman es importante dedicarles tiempo jugando con ellos. Un pasatiempo más en la vida de Goleman es compartir una conversación con un amigo de manera profesional o no.

Más adelante escribe un nuevo libro sobre inteligencia emocional nombrándolo “Inteligencia Social” donde dice “La vitalidad surge del contacto humano enorme, especialmente de las conexiones de amor. This makes the people we care about most an elixir of sorts, an ever-renewing source of energy. Esto hace que la gente que nos importa más un elixir de la clase, una fuente de constante renovación de energía. The neural exchange between a grandparent and a toddler, between lovers or a satisfied couple, or among good friends, has palpable virtues…the practical lesson for us all comesdown to, Nourish your social connections. El intercambio neuronal entre un abuelo y un niño pequeño, entre amantes o una pareja satisfecha, o entre buenos amigos, tiene virtudes palpables” (Blog Oficial Goleman, 2004, p 2). En el siguiente apartado se especificaran todo lo referente a sus aportaciones.  
2.2  Aportaciones y trascendencia
El tema de la inteligencia emocional fue cuestionado por primera vez en la segunda mitad de los noventa del siglo XX, sin embargo hay autores que mencionan que el tema se había tratado ya en décadas anteriores aunque no a profundidad, ni definido con tal nombre.
Un antecedente importante y cercano a la inteligencia emocional sin ser sin contar aun con una definición fue la constitución de la teoría de las inteligencias,  propuesta por el doctor Howard Gardner, de la universidad de Harvard diciendo que “las personas tenemos siete tipos de inteligencia que nos relacionan con el mundo, siendo estas la lingüística, la lógica, la musical, la visual-espacial, la Kinestésica, la interpersonal y la intrapersonal” (Gardner, 1983, p 43) y en 1990 dos psicólogos norteamericanos, el Dr. Peter Salovey y el Dr. John Mayer comenzaron con la difusión del tema sin pensar que este tendría éxito y llegaría a ser famoso esto gracias al investigador y periodista Goleman quien lo desarrolla y transmite por completo en sus obras a todo el mundo en 1995.
El concepto de inteligencia emocional fue definido por primera vez según el doctor Hendrie Weinsinger (2009, p 1) por el psicólogo Edward Thorndike en 1920 definiéndola como “la habilidad para comprender y dirigir a los hombres y mujeres, muchachos y muchachas, y actuar sabiamente en las relaciones humanas". Las aportaciones de Daniel Goleman inician cuando se convierte en fundador de los servicios de la inteligencia emocional y del programa de colaboración para el aprendizaje social y emocional para la Universidad Yale, posteriormente continua con sus contribuciones plasmando sus juicios en sus once libros publicados durante los últimos doce años, defendiendo en sus obras la teoría de que las emociones humanas, tienen más importancia que el coeficiente intelectual, aunque para varias personas esto este planteamiento no era aceptable ya que la costumbre hacia que las personas se evocaban siempre a la capacidad de los trabajadores. 

Dentro de los estudios reunidos y hechos por Goleman sobre aportaciones hechas de  inteligencia emocional durante una década, podemos destacar la que hizo relacionada con la administración en su libro Inteligencia Emocional en el  Trabajo donde Goleman desarrolla el argumento de que “las habilidades no-cognitivas pueden importar tanto como el IQ para el éxito en un lugar de trabajo” (2006, p 45) con esto se puede entender que hay que tener un equilibrio también con nuestras emociones para poder tener progreso en nuestro trabajo debido a que todo acerca de nuestras habilidades así como nuestro carácter y capacidad de dominarlo forma parte de nuestro perfil de trabajo, ya que con él se puede saber el comportamiento que aplicamos en el momento de trabajar. La principal intención de Goleman al expresar los resultados de los estudios de la conducta y procesamientos de las emociones de manera clara y sencilla fue hacerlos entendibles al público en general.
Porque la manera como menciona Goleman en su libro Inteligencia emocional es importante desde épocas antiguas por ello como primer cita en su libro menciona unas palabras de Aristóteles que dicen que Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno. Con el propósito justo y del modo correcto, eso ciertamente, no resulta tan sencillo” (Goleman, 1995, p 3) y ciertamente esto es una gran realidad que todos afrontamos ya que la vida en las zonas urbanas es tan rápida que no nos detenemos a pensar o meditar y los impulsos nos ganan en la mayoría de las ocasiones.
También es muy cierto que la tecnología ha ayudado, como Goleman lo indica, a descubrir que las emociones son importantes para poder relacionarnos en todos los ámbitos de nuestra vida pero sobre todo en el laboral ya que trabajar en equipo cada vez es más esencial y necesario en las grandes y exitosas empresas es este el motivo, por el que cada vez en más escuelas se imparten materias en las que se incluya éste  tema e incluso en algunas universidades el nombre de la materia es Inteligencia emocional, para que el desempeño y desarrollo de los futuros profesionistas sea el mejor posible.
 
De acuerdo a aseveraciones aportadas por Goleman la genética del coeficiente intelectual se puede modificar si bien algunas habilidades del conjunto que conforman la inteligencia emocional como   autocontrol, entusiasmo, perseverancia y la capacidad para motivarse a uno mismo, enseñándolas a los niños, brindándoles la  oportunidad de sacar el mejor provecho al potencial intelectual que cada persona posee conforme a la genética heredada.
Goleman pretende  transmitir a través de su libro como dotar la de inteligencia a la emoción para  utilizarla de forma positiva de manera que nos ayude en lugar de perjudicarnos, proporcionándonos de una mejor compresión de nosotros y de los individuos  que nos rodean, al igual que lograr el  entendimiento de las diferentes estructuras  cerebrales que gobiernan  nuestras iras, temores, pasiones y alegrías (Goleman, 1995, p 6).
Es de vital importancia que las personas sean cuidadosas en las etapas mencionadas para mantener encarriladas sus vidas. Las etapas  en las que  es más oportuno moldear nuestras capacidades acerca de la Inteligencia emocional, para que nos convirtamos en personas aptas o ineptas, es en la infancia y la adolescencia, constituyen una auténtica oportunidad para asimilar los hábitos emocionales  fundamentales que gobernarán el resto de nuestras vidas afectando todos los aspectos de ella, según las contribuciones plasmadas en el libro de Goleman  (Goleman, 1995, p 6).
En el modelo estudiado por Goleman lo que significa ser inteligente “otorga a las emociones un papel central en el conjunto de aptitudes necesarias para vivir” (Goleman, 1995, p 7). Tales aptitudes en nuestras vidas podrían ayudarnos a cuidar las relaciones que mas apreciamos o destruirlas si por lo contrario están ausentes, el poderlas manejar puede llegar a ser una pauta significativa para alcanzar el éxito laboral.
Dentro de sus aportaciones Goleman hace la aseveración de que “las emociones han sido sabias referencias a lo largo del proceso evolutivo, las nuevas realidades que nos presenta la civilización moderna surgen a una velocidad tal que deja atrás al lento paso de la evolución.

Goleman asegura en su libro que las primeras leyes y códigos éticos -el código de Hammurabi, los diez mandamientos del Antiguo Testamento o los edictos del emperador Ashoka— deben considerarse como intentos de refrenar, someter y domesticar la vida emocional puesto que, como ya explicaba Freud en El malestar de la cultura, la sociedad se ha visto obligada a imponer normas externas destinadas a contener la desbordante marea de los excesos emocionales que brotan del interior del individuo” (Goleman, 1995, p 9) como nos podemos dar cuenta las emociones han formado parte de nosotros desde hace mucho tiempo, casi un millón de años, pero también se puede ver que se nos ha intentando reprimir pues el control que el gobierno tiene sobre sus ciudadanos es evidente, aunque hay circunstancias que causan que la fuerza de nuestra naturaleza le gane a la razón debido a la estructura de nuestra mentalidad formada durante el largo recorrido de todas y cada una de las distintas etapas de nuestra vida que hemos tenido que afrontar.  

Por lo visto las emociones han sido parte de lentas y meditadas fuerzas evolutivas que han ido moldeando el diseño biológico de los circuitos nerviosos emocionales básicos,  esto ha causado un bien o un mal  en las reacciones ante cualquier encuentro interpersonal, siendo esto consecuencia de nuestros ancestros que nos han heredado una tendencia. Por ello debemos aprender a lidiar con lo que nos ha dejado la genética afrontándonos a los retos que nos impone el mundo actual y moderno.
Nuestra capacidad para poder sobrellevar depende de la manera n que hayamos modelado  nuestras aptitudes y habilidades que forman nuestra inteligencia emocional, por lo que los padres deberán cuidar la formación adecuada para que su vida futura no tenga que caer en adicciones y sobrellevar los retos que la durante el trayecto de su vida personal y laboral tendrá que confrontar, sobre todo en las aéreas urbanas donde las personas viven la vida de prisa pareciera que solo medio viven o mejor dicho sobreviven pues luchan para sobrevivir.
Gracias a estudios recopilados por Goleman nos podemos percatar que hay investigadores que han descubierto mas detalles fisiológicos de cómo cada emoción genera una respuesta distintas  generadas por la reacción que ocurre en el cuerpo haciendo que la sangre fluya en distintas direcciones impulsando al cuerpo a responder con ira, miedo, felicidad, amor, sorpresa, disgusto y tristeza (Goleman, 1995, p 27). En tales estudios Goleman contribuye diciendo en su conclusión que las emociones generan respuestas sin embargo las podemos controlar con la razón. 
Las tendencias biológicas de acuerdo con Goleman también que ver con la cultura de los distintos países, ya que debido a los variados rituales inculcados los generaciones pasadas se nos ha obligado a seguir un código de comportamiento reprimiendo o aflorando nuestras emociones en ocasiones por dolor o por alegría, pues por ejemplo en México es común celebrar a los muertos es motivo de alegría por recordar a los seres queridos y no se debe mostrar llanto, puesto que no es común (Goleman, 1995, p 28).
La evolución del cerebro se considera como un elemento más que ha contribuido al comportamiento emocional ya que varios estudios realizados han confirmado que el cerebro primitivo de hombre no tenía la capacidad de pensar y aprender al mismo tiempo por lo tanto mucho menos controlar los instintos y las emociones. En el apartado siguiendo se expondrán la aceptación o rechazo de las aportaciones de Goleman, donde algunos autores con diferentes posturas apoyan o critican a nuestro gurú.              

2.3 Posturas a favor y en contra
Como es muy bien sabido cualquier tema desconocido o simplemente, cualquier tema que represente complejidad para el ser humano contemporáneo al momento en que este lo pone en práctica dentro de sí existirá la existencia de muchos cuestionamientos y entre ellos estará presente las interrogantes de cómo se verá beneficiado o perjudicado en pocas palabras pensara en los pros y contras constituyentes del tema.
Es por ello que para el entendimiento de la teoría de Goleman es  importante tener el conocimiento de lo que la inteligencia emocional implica, ya que no queda exenta a que se cuestione constantemente su funcionalidad y efectividad.
La inteligencia emocional se ve rodeada de muchos aspectos entre ellos están aquellos que defienden la idea de Goleman ya que el fundamenta que el ser que aplique su teoría dentro de su vida cotidiana y profesional será receptor de aspectos positivos que le ayudaran a su desarrollo personal y laboral.
En el aspecto laboral es necesario comprender que si no se cuenta con estabilidad emocional, la calidad y la productividad del trabajo se verán afectadas, puesto que en la actualidad la mayoría de las empresas evalúa todo aquello que puede aportar el trabajador a través de su actitud.
La actitud según Goleman es un factor fundamental para la ejecución de las actividades establecidas por la organización, ya que esta influye en la manera de desempeñarse individual o grupalmente en el trabajo. Una actitud favorable beneficia enormemente el desarrollo y crecimiento profesional de las personas es por ello que las ventajas de la inteligencia emocional influyen en demasía en este contexto, ya que si se trabaja a través de ella, esta ayudara al cumplimiento de las metas y que los resultados laborales sean satisfactorios.
Algunos pros de la inteligencia emocional para el desarrollo profesional de las personas son los siguientes:

  • Incrementa la AUTOCONCIENCIA.- la autoconciencia representa todo aquello que se usa para distinguir mentalmente las funciones que determinan lo siguiente laboralmente hablando: estar consientes de que se debe de ser responsable con las tareas asignadas, de que la puntualidad en el trabajo es algo muy importante,  de que debe haber honestidad ante todo lo que se presente, constancia y lo más importante el esfuerzo presentado al momento de realizar algo.
  • Favorece el EQUILIBRIO EMOCIONAL.- este equilibrio es integral lo cual ayuda a que el desempeño de la persona se vea beneficiado y  así esta pueda realizar sus actividades de la mejor manera y al mismo tiempo ayudara a algo que es realmente importante en la actualidad en el ambiente laboral la relación con los demás.
  • Fomenta las RELACIONES ARMONIOSAS.- esto es de suma importancia ya que la relación con los compañeros laborales depende de la manera en cómo se dirige y desenvuelve la persona dentro del ambiente laboral
  •  Potencia el RENDIMIENTO LABORAL.- es el punto más importante, ya que depende de este el cómo se realicen las actividades.
  • Aumenta la MOTIVACION Y EL ENTUSIASMO.- la motivación y el entusiasmo son factores importantes, ya que sin ellos no se tendran ganas de realizar las cosas o simplemente no se le encontrara sentido a todo aquello que se ejecute.
  • Otorga capacidad de INFLUENCIA Y LIDERAZGO.-  estas habilidades se desarrollaran a través de la inteligencia emocional para beneficiar la manera en cómo se dirigirá a los subordinados; y lo más importante si aun no se cuenta con un puesto de alta jerarquización se podrá competir para ocupar dicho lugar o simplemente ayudara a la persona a mejorar la manera de cómo trabajar en equipo.
  • Mejora la EMPATIA y las HABILIDADES DE ANÁLISIS SOCIAL.- el ejercer estos dos aspectos ayudara a la evolución en materia profesional, lo cual elevara la calidad del servicio que se brinda y los resultados que se obtendrán serán verdaderamente satisfactorios.
  • Brinda DEFENSAS para la REACCION POSITIVA A LA TENSION Y AL ESTRÉS.- efectivamente la teoría de Goleman ayuda a reducir el estrés y la tensión ante a alguna situación que los genere y así impulsar a la toma de decisiones para la solución de dicho conflicto.
  • Aumenta el BIENESTAR PSICOLOGICO.- contar con un bienestar psicológico estable ayudara a la determinación de la persona para realizar su trabajo de la mejor manera posible y al mismo tiempo ayudara a saber administrar su vida profesional sin involucrar su vida personal.
  • Facilita una BUENA SALUD.- si se cuenta con una buena salud el rendimiento de la persona será optimo ante cualquier actividad que tenga que realizar. 


La teoría de Daniel Goleman realmente ha traspasado barreras, ya que como se ha comentado fue gracias a él que la Inteligencia emocional ha sido reconocida y retomada por algunos investigadores; los cuales aportan diversos aspectos que enriquecen benéficamente lo propuesto por Goleman, considerándolo como parte de los pros con los que cuenta la Tesis de Inteligencias.
El Dr. Hendrie Weidinger retomo la tesis de Daniel Goleman desarrollando variaciones de la misma y enriqueciéndola a través de su investigación, la cual fue publicada a través del libro “La inteligencia emocional en el trabajo”. Weidinger  define a la inteligencia emocional como “el uso inteligente de las emociones: de forma intencional; hacemos que nuestras emociones trabajen para nosotros, utilizándolas con el fin de que nos ayuden a guiar nuestro comportamiento y a pensar de manera que mejoren nuestros resultados” (Goleman, 2005, p 1); definición, que sigue fortaleciendo y comprobando la teoría de Daniel Goleman ante lo que implica el uso de nuestras emociones.
Así mismo Hendrie a través de su libro hace énfasis de lo benéfica que es la teoría de Goleman si es aplicada dentro de una organización y como es que en la actualidad puede ayudar a la empresa tomando conciencia y poniendo en práctica lo propuesto por Daniel.

Para Weidinger es de suma importancia que las organizaciones actuales estén verdaderamente conscientes de los beneficios que  la teoría de Goleman les proporcionaría si la pusieran en práctica; ya que no simplemente como persona el trabajador deberá de buscar la inteligencia emocional integral, sino que también la empresa se tiene que comprometer a culturizarse; ya que así su ambiente laboral será bueno y obtendrá resultados que ayudaran a que la productividad se eleve.

Para los recursos humanos el autor de “La inteligencia emocional en el trabajo”, les recomienda no ser tan estrictos al momento de aplicar lo propuesto por Goleman, ya que lo único que obtendrán será insatisfacción de sus clientes internos esto, debido a que se desenvolverán en un ambiente laboral estresante y todo será consecuencia de la mala utilización de la técnica de manejo emocional. Como se puede notar la teoría de  inteligencia emocional desarrollada por Daniel Goleman es de gran influencia en la actualidad, y cubre la mayoría de las altas expectativas de la sociedad presente lo cual representa un punto más a favor de la misma.
En síntesis de lo anterior la inteligencia emocional ayuda a las personas a enfrentar sus responsabilidades tanto de manera personal como profesional;  lo cual ayudara a desarrollar y a fortalecer nuevos conocimientos, habilidades y capacidades; y se puede ver ejemplificado en lo siguiente:

  • La canalización correcta de las emociones puede ayudar a la persona a demostrar una máxima responsabilidad personal.
  • A través de las emociones se ejerce una poderosa influencia sobre el pensamiento, la memoria y la percepción.
  • Una persona líder que maneja sus estados de ánimo, entiende el estado de ánimo de sus subordinados.
  • El éxito de un hombre o de una empresa está conformado de fracasos, porque experimenta y se arriesga cada día, y cuantas más caídas sufre más rápido avanza; lo cual refiere a la utilización de las defensas brindadas por la inteligencia emocional para reaccionar positivamente ante las tensiones y momentos estresantes.
Dentro del análisis y ejecución de la técnica de inteligencia emocional podemos ver que existen muchos pros que sustentan dicha teoría pero como en todo, también preexisten opiniones negativas acerca de la tesis que propone Goleman, resultado de la falta de conocimiento que se tiene con respecto a lo que realmente implica la inteligencia emocional y la mala utilización al ponerla en práctica de manera errónea; sumando así un sinfín de ideas negativas que se convierten en aspectos en contra de la teoría de inteligencia emocional como por ejemplo:
  • Canalizar las emociones incorrectamente es decir, de manera rígida, haciendo de la persona alguien inflexible, lo cual afecta en su vida personal y profesional.
  • Hacer que la persona / trabajador se sienta sin la libertad de poder tomar decisiones por si sola(o) (guiarse siempre por los emociones) lo cual causara frustración y estrés en su vida y afectara a su autoestima reflejándose a través de la falta de motivación y la mala realización de sus actividades.
  • Al momento de ayudar a una persona a desarrollar su habilidad de liderazgo se puede caer en el error de guiarla hacia el sentir del ego, lo cual evitara que esta sea flexible ante las opiniones de los demás.
  • El equilibrio emocional de la persona a través de la utilización errónea de la inteligencia emocional se podrá ver afectado haciendo que la personalidad de la persona comience a entrar en un ambiente de bipolaridad.
  • Hacer que su empatía sea inexistente puesto que solo le importaran sus emociones y nunca las de los demás.
  • Su salud se verá afectada puesto que la persona podrá caer en depresión y no tendrá ánimos de nada.
Es impactante como es que la inteligencia emocional influye en la persona y como es que puede hacer que esta desarrolle su potencial o hacer que se convierta en una persona rígida y metódica. Con lo anterior se comprueba que realmente si se tuviera conocimiento de lo que en realidad implica la teoría de Goleman y cuál es la manera correcta de tomar el control de todas las emociones la calidad de vida personal y social se verá beneficiada y la persona se desarrollara óptimamente en todo aspecto. A continuación se presentaran los resultados de un estudio realizado por estudiantes Universidad de Guatemala de la maestría en Administración de Recursos Humanos; a 200 trabajadores de una empresa que ejerce en su personal la inteligencia emocional.
La prueba se caracterizo por contar con preguntas de opción múltiple, las cuales evaluaron la efectividad de  la aplicación de la inteligencia emocional. Los reactivos de respuestas a elegir fueron los siguientes: si, no y a veces.
Al concentrar todas las respuestas en la base de datos se llego a la conclusión de que la inteligencia emocional en un 69% ha ayudado a las personas en su desarrollo y se han visto beneficiadas, el 35% cree que la manera de aplicación de técnicas y procesos ejecutados por la empresa no le ha beneficiado en ningún aspecto y el 5% restante de los trabajadores  creen que  la manera de administrar la empresa los ha ayudado superficialmente.
Por último no se pretende repetir lo expuesto anteriormente, simplemente se hará énfasis en los puntos más relevantes a través de un resumen. En primer lugar se destaca que la aplicación correcta de la inteligencia emocional en la vida de una persona le ayudara a identificar y centralizar sus sentimientos; también es importante resaltar que todas las personas son diferentes y no sienten de la misma manera es por ello que la teoría de Goleman tendrá que aplicarse de manera personalizada para evitar así complicaciones en la vida propia y en la de los demás.

 
Es interesante ver como la emotividad de los sujetos es perfilada y como el desarrollo emocional es responsable de la creación de los "estilos afectivos", que acompañaran al individuo durante toda su trayectoria de vida. Otro aspecto a destacar es el hecho de cómo es que  la experimentación de emociones beneficia a las personas por ejemplo amplia su pensamiento y le ayuda a desarrollar recursos físicos que le ayudaran a prevenir enfermedades; y  por ultimo impulsa el desarrollo optimo de recursos intelectuales, psicológicos y sociales.

 
En conclusión es realmente interesante entender que poner en práctica la inteligencia emocional en la vida es un factor que ayudara a que el desarrollo personal sea optimo y generador de satisfacciones personales y no confundir el significado de la inteligencia puesto que no por hablar de inteligencia emocional se refiere a lo intelectual, si no a aquello que se caracteriza por el reconocimiento de las emociones propias, la confianza personal, el autocontrol emocional y la empatía para hacer más satisfactorias nuestra vida y la relación con los demás.

 
2.4 Aplicación en la actualidad

 
Las sociedades modernas viven en torno a la inteligencia,  los padres   anhelan educar hijos inteligentes, profesionales,  y desde este ángulo se abre todo un mundo de alternativas  con respecto a la inteligencia; la inteligencia artificial   revoluciona   la computación   y la tecnología,  atribuyendo una cualidad  reservada celosamente  a la especie humana, pero actualmente atribuida a objetos inanimados.
 
Los tiempos en que vivimos necesitan cada día más  de la inteligencia,  ya no es de mucha utilidad la capacidad de resolver difíciles ecuaciones matemáticas, eso no basta, ahora se necesita ser y parecer emocionalmente inteligente.
Es más  útil  a veces saber callar ante una persona que se encuentra descontrolada  y no entregarle a un sin número de razones para hacerla ver que está equivocada, también saber dirigir esas emociones sin reprimirlas  evitando generar  angustias  y represiones posteriores. 
Las investigaciones en el ámbito  de la inteligencia emocional han llevado a los investigadores a realizar estudios neurológicos para encontrar respuestas científicas a las interrogantes que se plantean en la actualidad; de ellas la inquietud más interesante  podría ser ¿Qué es lo que diferencia a los hombres y mujeres de éxito de aquellos que no los son? ¿Si hombres y mujeres realmente inteligentes con un cociente intelectual alto, no consiguen el éxito esperado y pronosticado por sus padres y  profesores que los vieron crecer hasta la etapa adulta?
Tiempos difíciles para aquellos que se deciden a buscar un empleo y aún siendo profesionales universitarios,  se encuentran con la sorpresa de que la organización  que recluta personal necesita un perfil  psicológico totalmente distinto de aquel que ellos poseen, así encontramos en los periódicos de hoy anuncios con estos requerimientos: “Se necesita personal calificado,  con disponibilidad, iniciativa,  capacidad de trabajo en equipo,   buenas relaciones  interpersonales, adaptación al cambio,  influencia  y  liderazgo positivo, manejo de conflictos, comunicación efectiva  y eficaz”,  en fin, por   mencionar alguna de ellas.

 
Frente a este perfil las personas calificadas pero poco seguras de sus capacidades no insistirán en presentarse a una entrevista,  ni menos a enviar su currículum. Esta es la forma más sutil de seleccionar personal, apuntando a  cualidades emocionales de  los seres humanos. 
Hace un tiempo se realizaron estudios que pretendían encontrar una respuesta biológica a la agresividad, para ello se sometieron a análisis los criminales que no demostraban ningún arrepentimiento ante los hechos de su autoría, el resultado fue clarificador, la mayoría de aquellos individuos presentaba en un tac (ver anexo B)  gran parte de su masa cerebral destruida, lo que  influía en sus emociones y en la capacidad de sentir empatía por los demás, por lo que cometían sus crímenes con el menor arrepentimiento, mostrándose  fríos ante sus víctimas.  
Algunos de estos hechos crueles recorren el mundo  y se presentan ante nuestros ojos como horrendos, increíbles y poco humanos, pero en realidad son cometidos por personas, muchas de ellas seguramente con un cociente intelectual normal  y en ocasiones es alto.  Los trabajos realizados  en el área de la Inteligencia emocional pretenden dividir la inteligencia, reconocida por todos como aquella que nos permite desarrollarnos intelectualmente con eficacia en alguna tarea que implique habilidades intelectuales, de  aquella inteligencia relacionada con el manejo de las emociones: autoestima, seguridad en sí mismo, sentido del humor,  tolerancia al fracaso, entre otras, cuando ambas deben actuar en una persona de manera simultánea, aunque  en algunos individuos  se deja entrever  una de ellas por sobre la otra, pero eso no significa que este individuo carece  de las cualidades  que nos distinguen  como  personas.

 
 
La inteligencia emocional la reconocemos en  la antigüedad  valorada como una cualidad en  el ser humano, obviamente no con este término, pero  si recordamos la vida de los griegos, ellos valoraban la sabiduría por sobre todas  las cosas, de hecho los sabios más reconocidos eran filósofos, personas prudentes, pacientes, sabias  y tolerantes.
La sabiduría en otras palabras, viene a ser lo que conocemos actualmente  como inteligencia emocional, en el párrafo que leemos a continuación antes ya mencionado pero ahora expuesto como ejemplo donde se visualizan los rasgos de una persona emocionalmente inteligente: “Cualquiera puede ponerse furioso eso es fácil. Pero, ponerse furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto  y de la forma correcta eso no es fácil” esto ciertamente dicho por  Aristóteles. 
Desde ese punto de vista recordemos algún episodio de nuestra vida en el cual  perdimos el control de una situación, seguramente  al cabo de unos minutos, horas o tal vez días,  nos hayamos arrepentido de nuestro actuar, quienes han solicitado disculpas correspondientes pidiendo de alguna manera enmendar el error, han puesto en marcha una cualidad de las personas emocionalmente inteligentes, la capacidad de reconocer errores, quienes no lo han hecho y han justificado su actuar diciendo que fueron totalmente agredidas o de alguna forma empujadas a reaccionar así, tendrán que repasar algún decálogo de los que se encuentran de moda hoy en día para lograr éxito en sus relaciones  interpersonales.

 
La inteligencia Emocional ha sido tema obligado en todos los sectores  laborales,  esto se debe al gran éxito de Dr. Goleman al publicar  su Best Seller  “Inteligencia Emocional”  en 1995, el interés por el tema creció enormemente, aunque este no fue el primero en preocuparse  por  definir  esta área de la inteligencia, pero sí fue el de mayor difusión y marketing  y además de aceptación  por los lectores de todo el mundo,  Goleman con un lenguaje sencillo llega a  distintos segmentos de la población  y seguramente ese es un factor, de los muchos que avalan su rotundo éxito.

 

 
2.4.1 Inteligencia emocional en la infancia
Grandes filósofos, entre ellos Platón, ya hablaban de la Educación como medio cuyo fin era proporcionar al cuerpo y al alma toda la perfección y belleza de que son susceptibles. Así, desde este punto de vista, podríamos definir la Educación como la suma total de procesos por medio de los cuales un grupo social transmite sus capacidades y poderes reorganizando y reconstruyendo las emociones para adaptar al individuo a las tareas que desempeñará en el proceso psicológico a lo largo de su vida (desde la infancia hasta la senectud).
La Inteligencia Emocional, como toda conducta, es transmitida de padres a niños, sobre todo a partir de los modelos que el niño se crea. Tras diversos estudios se ha comprobado que los niños son capaces de captar los estados de ánimo de los adultos. En uno de estos se descubrió que los bebés son capaces de experimentar una clase de angustia empática, incluso antes de ser totalmente conscientes de su existencia. Goleman (1996). El conocimiento afectivo está muy relacionado con la madurez general, autonomía y la competencia social del niño.

 
Desafortunadamente la falta de este conocimiento causa diversas fatalidades, un ejemplo de esto es, la noticia de la matanza de estudiantes a manos de unos compañeros de instituto de ideología pro nazi, con todo su dramatismo y barbaridad no es totalmente nueva, en los últimos años hemos asistido a noticias semejantes, muchas provenientes de Estados Unidos. Hace poco se anunciaba un reportaje sobre el problema de las armas USA y como reclamo, el jefe de policía del distrito de Columbia de Denver, donde está el instituto de la tragedia, comentaba como hace tan sólo unos años un tiroteo era un suceso tan inusual que despertaba la curiosidad incluso de las conductores de ambulancia que se disputaban acudir al lugar de los hechos, sin embargo hoy en día sólo despierta pesar por lo frecuentes.
¿Qué podemos decir respecto a nuestro país? Se dice, con ánimo de tranquilizar, que este problema no ocurriría en México. Sin embargo, a raíz de estas noticias, algunos docentes han manifestado públicamente su preocupación respecto a la violencia en las escuelas e institutos de nuestro país, así se ha publicado "los profesores somos ahora quienes tenemos miedo". También recientemente hemos conocido un informe sobre la violencia en la escuela denunciando la situación. Unido a estas muestras de violencia muchos especialistas señalan igualmente la proliferación de trastornos depresivos, problemática escolar, en el consumo de alcohol y drogas entre la población infantil y adolescente, con un inicio cada vez más temprano.
Alejándonos un poco del carácter sensacionalista de estas noticias hemos de destacar y comentar otras informaciones igualmente importantes pero menos noticiables. Las investigaciones sobre la incidencia de ciertas patologías disociales en la infancia y adolescencia no evidencian aumento significativo en términos generales. Podemos esperar una mayor incidencia asociada a población y zonas, especialmente urbanas, desfavorecidas y marginadas.
Respecto a los centros educativos, especialmente de secundaria, aún reconociendo la existencia de situaciones graves, especialmente en ciertos contexto, cabe la pena preguntarnos, antes de a segurar que los problemas de violencia se han disparado en términos generales, en qué medida la reciente transformación de estos centros (alargamiento de la educación obligatoria, la supresión del sistema de centros de bachillerato y de formación profesional y un cambio cultural) ha supuesto para los profesionales que en ellos trabajan la toma de contacto con una realidad ya existente pero que no habían tenido que afrontar previamente.
No se trata de negar el problema, pero tampoco conviene perder la perspectiva y más importante aún, nos hemos de preguntar qué podemos hacer o qué se está haciendo ya, de hecho. Podemos leer que en América existe un fuerte movimiento de Educación en Casa, que trata de preservar a los jóvenes de la nefasta influencia de un medio social violento. Pero, más importante aún, podemos destacar que existe una intensa labor de prevención e intervención de la problemática disocial a través de los procesos educativos, incluso podemos afirmar que llevamos ventaja. Estas actuaciones se relacionan directamente en lo que se denomina INTELIGENCIA EMOCIONAL.
Así pues, la importancia como objetivo educativo del desarrollo de las habilidades emocionales se evidencia al comprender que la evolución no anticipó lo fácil que era provocar la ira en un atasco y la depresión por un boletín de notas, por ejemplo; o que las emociones sólo nos indican la esencia de la situación problema y movilizan la energía del individuo, pero que las formas de conducta concretas de afrontar la situación tienen que ser aprendidas y socializadas; cuando comprendemos que las habilidades de la inteligencia emocional han de ser enseñadas preferentemente desde la infancia, porque su desarrollo y mantenimiento no son fruto de algún fenómeno espontáneo, sino de la intervención consciente y planificada de los profesores, familia, la escuela, etc.
Finalmente, por su imponencia en el éxito y felicidad en la vida incluso más que las capacidades clásicas de la inteligencia, como destaca Goleman con sus conocido y polémico test de las golosinas (ver anexo C), o su importancia en el éxito escolar, tanto social como académico.
Además relacionado con el mundo educativo, se debe hacer referencia a una capacidad emocional muy importante y por lo tanto un objetivo prioritario como es la autoestima, pero desde un planteamiento que puede suscitar la polémica y animar el debate.
En el terreno educativo se ha destacado la importancia dada al cultivo de una autoestima positiva, como fruto de la valoración de las personas significativas para el niño y la niña y de las experiencias de éxito. Cabe destacar en este terreno la aportación de Covintong sobre la relación entre esfuerzo, capacidad y logro y el estudio de la evolución de la comprensión infantil de dichas variables, quien destaca la evolución de la importancia relativa que los alumnos dan al esfuerzo y a la capacidad, en beneficio de esta última, en relación a sus resultados académicos las expectativas y problemáticas consecuentes que esto puede generar, sobre todo cuando se duda de la propia capacidad, esto se vive como algo permanente contra lo que nada se puede hacer. Pero el cultivo de la autoestima en hijos/as y alumnos/as ha de basarse en méritos reales y en el sentimiento del desarrollo de la propia capacidad, si no la intervención puede ser contraproducente.

2.4.2 La I.E. en las empresas
En la actualidad, el conocimiento, manejo y control de las emociones se ha convertido en un elemento fundamental para el éxito tanto personal como empresarial, es por ello que muchas empresas han estado invirtiendo en formar y capacitar a sus trabajadores en Inteligencia Emocional, ya que se han dado cuenta de que la clave del éxito, la clave de las ventas, la clave del crecimiento y permanencia en mercados altamente competitivos, está en el grado en el que los trabajadores conozcan y controlen sus emociones y sepan reconocer los sentimientos de sus clientes. El impacto que deja conocer y manejar la inteligencia emocional, no solo se refleja en sus empleados, sus clientes y la empresa, sino también el su calidad de vida y la de su familia.
La importancia que las emociones tienen en su vida cotidiana y rápidamente se dará cuenta de que la mayoría de las veces han marcado todas sus decisiones casi sin percatarse de ello, como por ejemplo: ¿Creo su empresa haciendo cálculos de rentabilidad?, ¿Eligió a sus trabajadores porque objetivamente eran la mejor opción?, ¿Eligió el giro de negocio porque le generaría mayores ganancias?, etc. Con ello puede darse cuenta, que la mayoría de las decisiones que ha tomado, en su mayoría están dominadas por las emociones.
A continuación, se señalan los componentes fundamentales de la inteligencia emocional, que se pueden aplicar de manera positiva en su empresa, para relacionarse mejor con sus empleados y clientes:
  • Autoconocimiento emocional (o conciencia de uno mismo): Se refiere al conocimiento de sus propias emociones y cómo le afectan. Es muy importante que conozca de que manera su estado de ánimo influye en su comportamiento. Las emociones positivas estimulan el éxito profesional y personal, identifique si le gusta y entusiasma las tareas que realiza dentro de su empresa.
  • Autocontrol emocional (o autorregulación): El autocontrol le permite no dejarse llevar por los sentimientos del momento. Es saber reconocer cuando una crisis es pasajera o si perdura por más tiempo.
  • Automotivación: Dirigir las emociones hacia un objetivo nos permite mantener la motivación y fijar nuestra atención en las metas en lugar de en los obstáculos. En esto es necesaria cierta dosis de optimismo e iniciativa, de forma que seamos emprendedores y actuemos de forma positiva ante los contratiempos. 
  •  Reconocimiento de emociones ajenas (o empatía): Las relaciones sociales se basan muchas veces en saber interpretar las señales que los demás emiten de forma inconsciente y que a menudo no son verbales. El reconocer las emociones ajenas, aquello que los demás sienten y que se puede expresar por la expresión de la cara, por un gesto, por una mala contestación, le puede ayudar a establecer lazos más reales y duraderos con sus empleados y clientes. Las emociones positivas estimulan el éxito profesional y personal, identifique que les gusta y entusiasma a sus empleados también, las tareas que realizan dentro de su empresa, ya que ello se refleja en el nivel de productividad que está teniendo su empresa, así como en el rendimiento de sus empleados.
  • Relaciones interpersonales (o habilidades sociales): Cualquiera puede darse cuenta de que una buena relación con los demás es una de las cosas más importantes para nuestras vidas y para nuestro trabajo. Debe tratar no solo con aquellas personas que le parezcan simpáticos, sus amigos, o su familia; sino también debe saber tratar exitosamente con sus empleados, clientes, proveedores, incluso hasta con sus competidores.

Al impartir cursos, seminarios grupos de conversación y charlas con expertos, la empresa puede dar a conocer y desarrollar la inteligencia emocional de sus trabajadores. Sin embargo, ¿por qué hacerlo? Detallamos algunas ventajas tales como: Mejorar la comunicación y las relaciones interpersonales entre los miembros de la empresa con los clientes, Aumenta la motivación y el liderazgo del trabajador, Las personas se sienten más comprometidas con sus tareas cotidianas, Se trabaja en un clima laboral tranquilo y se asciende la rentabilidad de la empresa, fomentando un comunicación  fluida y armoniosa entre sus colaboradores, al igual que un desempeño más productivo que facilita el cumplimiento de los objetivos de la organización. 
Ser un profesional competente no lo es todo. Henry Ford, dijo una vez: "Si hay un secreto para el éxito, es el siguiente: entender el punto de vista del otro y ver las cosas con sus ojos". De ser cierto esto, no es suficiente esforzarse por conseguir una buena formación, un título académico o un conocimiento técnico específico. Quien pretenda alcanzar el éxito debe saber manejar con destreza las emociones: las propias y la de los demás.

Las emociones positivas estimulan el éxito profesional y personal, si nos gusta y entusiasma la tarea que realizamos, nos resultará un placer cumplir con ella. Si nos sentimos a gusto en nuestro puesto de trabajo porque nuestros compañeros de trabajo son agradables, cooperativos y empáticos, nuestro rendimiento será mayor.

Por el contrario las emociones negativas nos frenan: cuando nos disgustamos por culpa del jefe, nos desmotivamos y nos cuesta implicarnos, comprometernos con el Trabajo. Si tenemos miedo de perder nuestro puesto de trabajo, sin darnos cuenta cometeremos más equivocaciones, errores durante la jornada laboral. Cuando los trabajadores temen constantemente ante la posibilidad de perder su puesto de trabajo, su capacidad para rendir en forma efectiva disminuye y se resiente.

La gran mayoría de los directivos, gerentes y supervisores tienen conciencia de la importancia de la competencia social y, en el futuro, estará entre las competencias gerenciales más importantes entre los ejecutivos, éstos tendrán que tener la capacidad de transmitir a sus colaboradores una sensación de proximidad y de calor humano. Sin embargo, se debe reconocer que en la actualidad y en lo que a estas cualidades se refiere existen grandes carencias en los niveles directivos de las organizaciones.

Finalmente, debe reconocer que las emociones son el motor de cualquier acción, es por ello que debe considerar la posibilidad de invertir en capacitación no solo técnica, sino humana para usted y sus empleados, ya que cuando sus empleados se identifiquen con los objetivos y metas de la empresa, las adoptarán como propios, pondrán todo su empeño por alcanzarlos, los motivará a participar en la toma de decisiones, el beneficio reflejará en el crecimiento y éxito de su empresa.

La inteligencia emocional, se ha convertido en una herramienta fundamental para mejorar la toma de decisiones que impactan de manera positiva o negativa a la empresa. Invertir en capacitación sobre el manejo y aplicación de la inteligencia emocional en su empresa, hará que se mejoren distintas áreas como el de ventas, producción y recursos humanos. Sin duda la clave del éxito personal y profesional, está estrictamente relacionada con el manejo y control de las emociones.

El manejo de la inteligencia emocional le permitirá desarrollar e incrementar la motivación y persistencia en los proyectos, resistencia a las frustraciones, control de los impulsos, regulación del humor, desarrollo de la empatía y manejo del estrés.
En otro punto de vista  según la experta en inteligencia emocional Adele Lynn (2002), es mejor primar la calidad sobre la cantidad.  Se refiere a que los directivos deben mejorar las entrevistas que llevan a cabo midiendo la inteligencia emocional de los candidatos a un puesto determinado.
En concreto, aconseja que se tengan en cuenta tres aspectos: su capacidad de autoconocimiento, su capacidad para “leer” a los demás y para reconocer el impacto que tienen sus comportamientos, finalmente, su capacidad para aprender. Asimismo, la autora advierte que los directivos también están en la obligación de medir y aplicar esos rasgos en ellos mismos para desempeñar bien su función y poner el ejemplo podría a ayudar que los trabajadores se involucran con mayor facilidad.
La inteligencia emocional interviene en un desempeño exitoso en una porcentaje de entre el 24% y el 69%. Algunos puestos requieren más inteligencia emocional que otros, pero hay muy pocos trabajos donde una sólida inteligencia emocional no sea una ventaja. Para los directivos, dice Lynn, es crucial, como para cualquiera que dirija un grupo dinámico de personas.
Contratar a alguien puede ser un acierto o una catástrofe. Un mal candidato tiene la capacidad de frustrar a sus compañeros o hacer añicos a un cliente. Para aumentar las posibilidades de contratar a la persona adecuada, las empresas suelen llevar a cabo una extensísima batería de entrevistas, que muchas veces no sirven para nada. Adele sostiene que más entrevistas no son la solución; la solución está en que los directivos hagan mejores entrevistas midiendo la inteligencia emocional de los candidatos.
Hay muchos aspectos vinculados con la inteligencia emocional, pero son tres los que pueden ayudar a un directivo a realizar exitosamente una entrevista de trabajo, permitiendo seleccionar los candidatos adecuados y descartando a aquellos que destruirían más valor del que crearían.
Lynn se refiere en primer lugar a lo que llama autoconciencia y autorregulación. Los candidatos deben conocer las necesidades y los deseos que les mueve y cómo éstos afectan a su comportamiento. Regula sus emociones, de tal modo que el miedo, la ansiedad o la rabia no repercuten sobre sus compañeros o le hacen perder el control.